martes, 23 de octubre de 2012

Provocadores

Plaza de Tlatelolco - Octubre del 68
10 de abril de 1865: Era la Noche de San Daniel también llamada del Matadero. Cientos de estudiantes se manifiestan pacíficamente en la Puerta del Sol contra las políticas educativas del gobierno de Narváez y en apoyo del rector de la Universidad Central de Madrid que se había negado a cumplir las órdenes de destituir a catedráticos de la categoría de Salmerón o Castelar. Lo que debía ser una serenata divertida se convirtió en una batalla campal provocada por las órdenes de un gobierno autoritario a las unidades de Guardia Civil y ejército allí desplegadas. Por supuesto, las versiones oficiales hablarían de peligrosos subversivos pero basta reproducir un fragmento de La Iberia, diario liberal de la época, para hacerse una idea de lo sucedido:  "Ya puede Narváez escribir una batalla más en su hoja de servicios, puesto que en la Puerta del Sol dirija de gran uniforme la batalla contra estudiantes indefensos que tuvieron tranquilidad de sufrir las cargas a la bayoneta sin inmutarse y sin retroceder, en las cuales hubieran seguramente sucumbido, si los oficiales y los soldados hubieran cumplido al pie de la letra las órdenes que les daban, y no se hubieran detenido ante jóvenes, la mayor parte imberbes y todos indefensos. ¡Y estos Gobiernos se llaman Gobiernos de orden!¡Ah! ¡Lo que anoche presenciamos nos haría reír por lo ridículo, si no nos indignara por lo torpe y peligroso!". Tres años después caería el reinado de Isabel II, puede que esto fuese su preludio. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

2 de octubre de 1968: Miles de estudiantes mexicanos aprovechan un año olímpico e internacionalmente revolucionario para mostrar su malestar en la Plaza de Tlatelolco o De las tres Culturas (curiosa ironía). La manifestación se salda con más de seis mil detenidos y un número aún indeterminado de fallecidos. Dijeron que eran insurrectos armados y que las fuerzas de seguridad actuaron en defensa propia. Tres décadas después, el gobierno mexicano tuvo que reconocer la verdad y pedir disculpas, ninguno de los estudiantes masacrados regresó de aquella plaza, hoy sus familiares deben conformarse con una jornada declarada de luto nacional. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

16 de junio de 1976: Eran tiempos de apartheid en Sudáfrica, miles de estudiantes que debían ser extremadamente violentos, armados puño en alto con sus cánticos, se rebelan en Soweto (Johannesburgo) contra las políticas educativas racistas de un gobierno que pretendía acabar con una raza en general y su cultura e idiomas en particular. Las fuerzas de seguridad no tienen piedad y tirotean a la muchedumbre, mueren más de seiscientos jóvenes, muchos de ellos menores de edad. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

Primavera de 1989: Decenas de miles de personas marchan contra una serie de reformas económicas y políticas emprendidas por Deng Xiaoping, líder de la dictatorial República Popular de China. De nuevo, estudiantes e intelectuales pretenden alertar de la peligrosa deriva hacía la que se dirige su país. Asistimos una vez más a la bochornosa propaganda de un régimen que pretende silenciar a su élite cultural por enésima vez en la historia, lo que debió ser un revulsivo para la modernización de un país se transformó en una sangría. Aún hoy, el hermetismo de aquel país nos ha impedido conocer con certeza el número exacto de víctimas, no sabemos si fueron decenas, centenas o millares de jóvenes. Quizá el único que lo sospeche con certeza sea José Luis Márquez, el único reportero internacional que permaneció en la Plaza de Tiananmen, los que hemos tenido la fortuna de escucharle hemos oído hablar de montañas de cadáveres. Pero bueno,  no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

Invierno austral 2011: Salen de nuevo a la calle los estudiantes en Santiago de Chile, de nuevo demandan igualdad y mejora en las condiciones educativas y económicas y de nuevo son reprimidos salvajemente por parte de unas fuerzas de seguridad que quizá no hayan superado los tics de una feroz dictadura que también se llevó por delante a miles de jóvenes. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

Otoño 2012: Y regresamos por fin a Espagna, a esta Espagna actual que nos cuesta reconocer porque hacemos caso omiso a su historia reciente y no tan reciente. Esta Espagna que debo escribir con "gn" para evitar la apropiación indebida de ideas de algún patán nacionalista de vaya usted a saber qué nacionalismo, porque mientras los de un lado nos roban la ñ, los del otro huyen de ella como de la peste. Esta Espagna en la que insultar a los maestros, a los alumnos, a los padres de los alumnos y a la inteligencia en general se ha convertido en un deporte nacional. Esta Espagna que nadie en treinta y cinco años se ha molestado en educar porque a nadie le interesó hacerlo por miedo a dejar de gobernar. Esta Espagna que se encamina a una rebelión estudiantil mientras un ministro con nombre de eructo rectifica exabruptos.

Y esto es lo que ha sucedido en tantos lugares, en tantas ocasiones, en tantos momentos. Y esto es lo que habrá de suceder, si seguimos consintiendo el menosprecio, burla, ninguneo y ultraje constante al que se somete a estudiantes y docentes desde ciertos escaños, rotativos, platós de televisión y estudios de radio. Porque llegará la rebelión  pero para entonces ya nos habrán convencido de que son unos provocadores. ¡Qué diantre! Nos habrán persuadido de que son terroristas que hay que combatir. Entonces justificaremos y apoyaremos una acción violenta contra una manifestación pacífica y seremos cómplices de una nueva tarascada que abochornará a nuestros descendientes. Pero bueno, puede que todos no cedamos, algunos seguiremos sin creer falsas coartadas y nos mantendremos siempre del lado de los provocadores.



PD: Pido disculpas por el chiste de mal gusto con el apellido del ministro, no quería decir lo que dije, imagino que las malas formas se contagian, espero que se acepte mi rectificación al igual que nosotros aceptamos las suyas.


miércoles, 10 de octubre de 2012

"Los Nuevos Tiempos"

Redacción NY Times durante el Hundimiento del Titanic1912
"Los viejos tiempos"
Carta abierta a mis queridos, admirados y sufridos periodistas: ¿Sabíais que las Naciones Unidas declararon que éste sería el Año Internacional de las Cooperativas? Pero mientras tanto, en el mundo real...


Fondos de capital y riesgo, oscuras corporaciones con intereses políticos, inmobiliarias, bancos y multinacionales que se dedican no se sabe muy bien a qué al margen de comprar, vender, re-comprar y revender sus acciones. Esta es la composición del magma accionarial que hoy en día controla los medios de comunicación en general y la prensa escrita en particular, un magma que a su paso ha destruido o está destruyendo las esperanzas de que la nueva democracia que debemos construir entre todos se sustente en ese cuarto pilar fundamental - que no poder - que es el derecho a la información veraz y el derecho de informar libremente.

No lo hacen, no están dispuestos a ello, estamos ante otra gran crisis dentro de la crisis. Aquellos que se remangaron hace treinta años para estructurar una industria informativa libre que se desarrollase en paralelo a aquella democracia incipiente, hoy, no son más que muñecos de trapo que pululan entre reuniones de administración y juntas de accionistas. En ocasiones también se venden al mejor postor y se aventuran a soltar peroratas en universidades, debates televisados o cualquier foro en cualquier contexto, siempre y cuando cinco minutos después de terminar reciban un suculento cheque. Otras veces, como son los dueños de sus medios o por lo menos creen serlo, se reservan media página dominical, o una entera, o si fuese menester, dos, para castigarnos con su gran columna, su banal aportación, negro sobre blanco, a la historia del periodismo envenenado. Muy tontos deben ser si ni siquiera se han dado cuenta de que tanta reunión encorbatada y tanto gráfico bursátil les hizo perder la ligereza de pluma que otrora tuvieron, hoy sus artículos son, en el mejor de los casos, un tostón y en el peor, una soflama infumable.

Por eso ha llegado la hora de cambiar las cosas. Mirad, según avanzamos por los angostos caminos de esta ya larga depresión, nos vamos dando cuenta de que lo peor que nos podría pasar, y aún no se puede descartar, es que se cerrase en falso. Estamos viendo que la clase política actual está dejando pasar el tiempo para ver si con un poco de suerte cuando todo acabe, ellos han conseguido mantener sus privilegios, las estructuras democráticas y sistemas de representación que heredaron de siglos anteriores. También observamos que sectores de vital importancia estratégica para nuestra economía siguen enrocados en usos, costumbres y modelos de negocio que nunca debieron ser o que al menos no debiéramos permitir que siguiesen siendo durante este siglo, sí, hablo de bancos, eléctricas y otros. También percibimos que la justicia, otro de los poderes fundamentales del estado enquistado, no tiene el valor suficiente para pegar un martillazo en la mesa e independizarse de una vez por todas del poder político. Ante este panorama lo único que podemos o sabemos hacer es protestar en la calle para pedir que las cosas cambien aun teniendo serias dudas de que esa revolución necesaria llegue, puede que esta crisis sea la primera de la historia en pasar de largo dejando todo tal y como estaba.

Pero hay una cosa que sólo está en vuestras manos, amigos periodistas, cambiar el modelo informativo y la estructura de un sector en aparente decadencia que en realidad, de hacerse bien las cosas, estaría en los albores de su apogeo porque lo necesitamos más que nunca y porque la tecnología lo permite. Pero, ¿qué se puede hacer? Creo sinceramente que estáis en condiciones de ser pioneros, debéis comenzar a estructurar la mayor Cooperativa Informativa del mundo. Lo pensé ya durante el verano mientras, uno tras otro, caían tantas y tantos excelentes periodistas defenestrados por la deficiente gestión económica de los medios de comunicación en general o la indecente gestión política de NUESTRO principal medio público de información. Esto no ha hecho más que empeorar durante un otoño que nos está dejando un goteo incesante de malas noticias que afecta a muchas caras conocidas pero también a un sinfín de caras anónimas para la mayoría pero no para los que los conocemos, ni para sus ex-compañeros de trabajo ni para los que están en sus despachos firmando finiquitos. Está sucediendo un desastre, sí, una sangría que hoy se saldará con el despido de un tercio de la plantilla del periódico que formó parte consustancial de nuestras vidas. Pero al mismo tiempo, está surgiendo una de las mayores oportunidades históricas para evolucionar desde los cimientos, para conseguir que la información sea lo que siempre debió ser, es la ocasión de construir Empresa Informativa desde dentro hacia fuera.

Los que hoy os encontráis en la calle sois la fuerza de trabajo, esas empresas que hoy se reestructuran y juegan a la ruleta rusa en Bolsa, jamás lo hubieran conseguido sin vosotros, nunca hubiesen sido nada sin vosotros. Por eso sentaos, reflexionad y hablad. Contempládnos, fuimos impenitentes devoradores de vuestras crónicas ayer, nos sentimos huérfanos y patidifusos hoy, si nos miráis veréis que hay mercado y cuando lo hay siempre surgen las fuentes de ingresos. ¡Juntaos! Poco importa si vuestra pluma es liberal o social, juntaos porque de lo que se trata es de construir un medio libre y legible por todos, ya veréis como compraremos vuestro diario, ya veréis como después llegarán los anunciantes. ¿No habéis soñado con decidir todo entre todos? ¿No habéis pensado que todo iría mejor si ciertos directivos no tomasen decisiones empresariales suicidas? ¿No os gustaría tener un director y consejo editorial de consenso? ¿No ansiáis sentiros libres y orgullosos de vuestro trabajo de nuevo? ¿No queréis recordar lo que rondaba vuestra mente post-adolescente cuando os sentabais en aquellas aulas de Ciencias de la Información? ¡Pues hacedlo, coño!

España es ejemplar en pocas cosas pero una de ellas es el cooperativismo, aquí hemos demostrado que ahí puede estar la base de enormes éxitos empresariales y una nueva economía social. Día tras día, grandes multinacionales como la Corporación Mondragón siguen funcionando a pleno rendimiento, lo hacen desde hace décadas, llegando a protagonizar casos prácticos que se estudian en grandes escuelas de negocios internacionales. Ellos se dedican a la ingeniería agro-alimentaria, fabrican electrodomésticos, carrozan autobuses y algunos poseen hasta sus propias entidades financieras dirigidas por ellos mismos. Todo esto lo desarrollan en plena expansión asiática, mientras gigantes como Philips abandonan los televisores por no poder competir con Samsung, estas cooperativas siguen creciendo y exportando. Si pensáis que montar vuestro propio periódico, con vuestros propios recursos es utópico es que estáis locos. Nacisteis con un don, si otros son capaces de seguir ganando dinero vendiendo lavadoras vosotros debéis ser capaces de hacerlo vendiendo vuestras letras, pero debéis vendérnoslas a nosotros no al mejor postor mercantil.

Sois tantos que poco importa el tamaño de vuestra cartera, contaos y multiplicad, creo que es posible y creo que en poco tiempo vuestra empresa corporativa sería rentable, sólo debéis hacer lo que sabéis: ver, escuchar, investigar, analizar y escribir. Nosotros haremos lo que siempre hemos hecho, pagar por leeros, los anunciantes llegarán, no lo dudéis. Eso sí, cuando os lancéis no debéis olvidar pagaros los unos a los otros porque gratis también se escribe pero se hace peor.

Parid pues un nuevo diario, yo por mi parte os dejo una posible cabecera: "Los Nuevos Tiempos", por algo hay que empezar. Si os animáis avisadme, no estoy capacitado para escribir junto a vosotros pero os puedo ayudar a vender la publi. ¡Venga!


Descarga el flash player para ver el reproductor

PD: Hoy, como no podría menos, va por usted Don Juan Luis, se lo ha ganado a pulso, que Don Jesús, esté donde esté le perdone, muchos no lo haremos.


viernes, 5 de octubre de 2012

Ella

¿Qué pensará Ella al mirar el horizonte?
"Muchacha en la ventana"
Salvador Dalí - 1925
No sé mucho de Ella pero sí lo suficiente.

Sé que acaba de cumplir 29 años, sé que abandonó su tierra natal, la República de Filipinas, hace por lo menos un lustro y sé que Ella es feliz regalando sonrisas a los demás. Aparte de esto, Ella es una persona culta, ve poco la televisión, navega mucho por Internet y devora libros en Inglés. Sí, sí, no os asustéis, devora libros en Inglés. Inglés, ese idioma bizarro, ese gran desconocido para muchos de los que hoy lean este artículo, esa lengua extraña para todos los presidentes del gobierno que hemos tenido. En Inglés, ella lee en inglés. Pero no contenta con eso, además habla tagalo, bastante español y algo de noruego.

Veréis, os cuento, resulta que cuando salió de su país, Ella estaba estudiando una carrera superior en Manila - no me preguntéis por la carrera, poco importa, sobre todo teniendo en cuenta que sólo el 8% de los españoles encuestados por el CIS disponen de una carrera superior - lo que le permitió solicitar un visado de estudiante en el país nórdico. Allí fue bien acogida, vivió con una familia amable que le permitió compatibilizar sus clases de noruego con el cuidado de los niños, digamos que en esa época podemos considerar que era au-pair, esa palabra tan chic, tan cosmopolita, tan occidental, tan alejada del típicamente hispánico chacha.

Ella estuvo algún tiempo en Oslo, poco importa cuánto, luego se dio cuenta, maldita sea la hora, de que ya estaba en Europa. Podía viajar libremente y así lo hizo, cogió sus maletas y volvió a migrar, lo hizo hacia el sur como un ave que busca el calor de latitudes con un clima más propicio. Pero Ella no volaba, tampoco podía hacerlo artificialmente, para entonces su visado de estudiante había caducado y pasar los controles para subir a un avión era un riesgo que no se podía permitir. Cuatro fronteras inexistentes después y no sé cuantos días en bus más tarde, llegó a España. Por fin España, la tierra prometida, el lugar dónde viven los escasos familiares y amigos que hace años se aventuraron como Ella. A pesar de que la mayoría de sus conocidos vivían en Barcelona, Ella decidió ir a Madrid, una ciudad acogedora en la que nadie es de ninguna parte, una ciudad en la que una joven valiente, emprendedora, aventurera, culta y alegre podría empezar una nueva vida. Y la empezó.

Ha pasado el tiempo, Ella sigue aquí y no tiene intención de irse. Ella sigue aquí porque quizá encontró una nueva familia, nuevos amigos, nuevas ilusiones y nuevas esperanzas. Ella sigue aquí a pesar de todo lo demás. A pesar de saber que retomar sus estudios será difícil y llevar a la práctica profesionalmente los que ya posee será improbable. Ella sospecha que a pesar de tener trabajo, vivienda y haber presentado todos los papeles necesarios en tiempo y forma, lo más seguro es que le denieguen el permiso de residencia. Ella es consciente de que no debe frecuentar aquellas plazas y barrios donde suelen reunirse sus compatriotas porque de vez en cuando se presenta una patrulla a solicitar unos papeles que nadie tiene. Ella ya ha descubierto que el aspecto físico en este país sí importa, que las deportaciones no son una leyenda y que si alguien le pregunta debe decir que es ciudadana china porque aquí no se trata igual a todas las personas, nuestra diplomacia y acuerdos comerciales dependen de la manga ancha que tengamos con algunas. Ella ya ha probado la medicina de la infamia, el mes pasado sus médicos le han comunicado que no pueden seguir tratando la "dolencia gástrica" que padece, por ahora se quedará sin saber si es hepatitis o alguna otra cosa sin importancia.

Ella tiene padres, hermanos, sueños, frustraciones, anhelos, amores. Ella tiene necesidades, se viste, come, bebe y cuando enferma necesita curarse e incluso medicarse. Ella paga impuestos ¿o es que todo lo anterior no está gravado? Ella conoce la historia de Toledo y su arquitectura mejor que la mayoría de los toledanos, Ella es capaz de cocinar gazpacho igual que la mayoría de los andaluces, Ella ha visitado más museos en Madrid que la mayoría de los madrileños, Ella ha viajado más por España que la mayoría de los españoles. Ella también tiene nombre propio y apellido pero no merece la pena revelarlo, para la mayoría sólo es una filipina, una filipina ilegal, qué más da cómo se llame.

Mas yo me pregunto: ¿Cómo puede ser una persona ilegal? ¿Acaso Ella no respira? ¿Acaso Ella no es sujeto de derecho por el simple hecho de nacer? ¿Acaso Ella no contribuye con su trabajo al correcto funcionamiento de la economía del país en que reside? ¿Acaso ha cometido algún crimen por el que haya que privarla de libertad? Pues por lo visto, en estos tiempos de demencia política que sufrimos, un feto cuya supervivencia es imposible fuera del vientre materno, un proyecto de persona que está aún a muchas semanas de serlo realmente, tiene más derechos que Ella a pesar de haber nacido hace casi tres décadas.

Ella sólo cometió un error, malinterpretar el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, creer que efectivamente estaba amparada por el derecho a salir de su país y regresar libremente, pero puede que el mayor error fuese pensar que nosotros no nos saltaríamos todos y cada uno de los demás artículos formulados en 1948. Ella se equivocó, somos humanos sí, pero tenemos por costumbre no respetarnos a nosotros mismos y omitir cualquier realidad que interrumpa el suave devenir de nuestra sedentaria existencia, en otras palabras, lo que a Ella le ocurra nos importa un pimiento porque bastante tenemos con lo nuestro.

Ella, al asomarse a la ventana, se preguntará si acertó al venir y sin embargo Ella permanecerá aquí, porque es persistente, porque regresar, aunque nos parezca mentira, sigue sin ser una opción y porque por ahora tiene lo fundamental para sobrevivir en tiempos de guerra, el amor de los que la rodean, especialmente el de unos críos ajenos que no se imaginan la vida sin Ella.

Muchos se preguntarán si esta fábula de inmigración, si la historia de Ella es real o ficticia, poco importa, lo único relevante es que su vida, nuestra vida, debería ser más sencilla y luchar por que lo sea no es una utopía sino una obligación moral.



PD: Dedicado a todos aquellos que legislan mirando gráficos y números sin pararse a pensar que tras cada cifra hay un ser humano. El maligno existe, sois vosotros, confesadlo sin pudor el próximo domingo. NO, esos no merecen una dedicatoria, mejor dedicar este artículo a Ellas (y algunos Ellos). Gracias por ocuparos de nuestros padres e hijos durante aquellos años de bonanza y disculpadnos la crueldad con la que hoy os tratamos, no sabemos lo que hacemos pero pronto lo descubriremos.