lunes, 12 de mayo de 2014

Malas costumbres

"La única costumbre que hay que enseñar
a los niños es que no se sometan a ninguna"

Jean Jacques Rousseau
Unos desalmados - no me interesa ni me parece relevante su supuesta ideología - han llevado a Nigeria a portadas y  trending topics mundiales. Han secuestrado a 223 niñas y el gobierno nigeriano como respuesta ha ofrecido una recompensa de 223.000 Euros por su liberación, a razón de 1000 Euros por niña, ignoro cómo se ha realizado el cálculo, sigo sin conocer el valor de la vida humana pero está claro que cuantos más somos y más fluye la información menos vale nuestra vida, cosas de la ley de la oferta, la demanda y la economía liberal que sigue rigiendo el planeta.

Al menos, estas niñas y sus familias tienen el exiguo consuelo de mantener al mundo en vilo y notar quizá desde la lejanía el apoyo de tantos aunque esto difícilmente mitigue su profunda desesperación. No sabemos cómo acabará esta historia, los salvadores de occidente, en este caso, parece que raudos han desplegado su artillería diplomática. Ya veremos cómo termina, las razones de las corbatas y las sinrazones de los fusiles no suelen ser concomitantes. En todo caso, cuando acabe, todo probablemente siga igual y Nigeria desaparecerá de nuevo de nuestro día a día.

Hoy escuché a un periodista afirmar que "el periodismo trabaja en la dimensión de lo insólito", no me pareció mala definición, podría ser bastante certera si no fuese porque cuando se trata de deportes, política crónica rosa o información económica todo suele resultar bastante recurrente y por lo tanto escasamente insólito. Pero me apropio la definición, es oportuna para la crónica internacional en general y para este caso en particular. Este hecho tan absolutamente reprobable e inadmisible que nos deja sin epítetos para definirlo sólo es noticia porque el secuestro ha sucedido en masa. ¿Pensáis que si hubiesen secuestrado a 223 niñas a lo largo de un año en Nigería nos habría llegado alguna noticia de portada al respecto? ¿Acaso sabemos algo de la suerte de los más de 8 millones de niños esclavos, del medio millón de niños arrancados de sus hogares para ser soldados, de los 2 millones que son explotados sexualmente o de las 100 millones de niñas que "serán casadas" en su infancia? Otorgo que de vez en cuando nos llega alguna noticia relacionada con lo expuesto pero sólo si está envuelta en algún trasfondo "insólito", si no nunca será noticia porque es simplemente habitual y la costumbre nunca es noticiosa.

No he visto aún la película "12 años de esclavitud" sin embargo sé que muchas personas se salían de la sala no pudiendo soportar la crudeza de la historia narrada y las imágenes mostradas. Apostaría, y no es un reproche en absoluto, que esas mismas personas son capaces de leer las noticias sobre las niñas nigerianas y ver la pieza que nos ofrezca el noticiario de la noche. No es que seamos insensibles al mal, es una cuestión de simple costumbre a la narrativa informativa, hemos visto y oído tanto que es difícil que algo real nos conmueva. La costumbre nos ha hecho inmunes al dolor ajeno y solo son capaces de hacer saltar nuestros resortes emocionales y activar las glándulas lacrimales aquellas historias "ficcionadas" que previamente han pasado por las expertas manos de un guionista, creativo publicitario o hábil youtuber.

Repito, esto no es un reproche, me estaría reprochando a mí mismo mi propia tolerancia al desconsuelo. Puede que con la edad adquiramos callo y nos acostumbremos al horror, nos han mostrado y hemos presenciado tantas guerras, hambrunas, desgracias y tipos de explotación infantil que podemos llegar a tener la percepción de habernos acostumbrado a ellas, creo que se puede y debe evitar. De la costumbre a la resignación hay dos pasos y de la resignación a la complicidad sólo uno.

No deberíamos olvidar.
No deberíamos acostumbrarnos.
No deberíamos dejar que nuestros poderes olviden.
No deberíamos permitir que nuestros medios nos acostumbren.

PD: Datos extraídos de Save the Children

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